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Categoría: Bioética

La educación y preparación del bioeticista clínico.
La educación y preparación del bioeticista clínico.

Hasta hace unos cuantos años se creía que cualquier persona que concluía un grado de especialidad, maestría o doctorado en bioética estaba capacitado para insertarse en la dinámica hospitalaria y brindar una orientación respecto de cualquier condición clínica. De igual modo, en algunos sectores se ha propagado la idea de que en realidad, incluso, no se necesita contar con estudio de bioética para abordar dilemas éticos clínicos y emitir sugerencias, bastaría sólo contar con conocimientos de medicina o practicar dicha ciencia para conocer los cuestionamientos éticos más profundos que rondan en la mente del ser humano y brindar soluciones efectivas a los mismos.

Nada más alejado de la verdad, un bioeticista clínico requiere, cada vez más, de conocimientos, habilidades y aptitudes que le permitan no sólo conocer las aristas más importantes de los principales dilemas éticos en el ámbito de la salud sino saber abordar momentos de crisis, intervenir en tiempo y forma para prevenir futuros escenarios devastadores, escuchar, empatizar y lanzar preguntas pertinentes que desencadenen reflexiones críticas que orienten la toma de decisiones.

Dos puntos resultan relevantes entonces: el primero versa sobre el conocimiento que debe tener el bioeticista para enfrentarse a complejas problemáticas que comportan dilemas éticos igualmente complejos, por ello el bioeticista deberá ser una persona formada en temas de Bioética, capaz y pertinente para abordar los procesos difíciles de toma de decisión en el ámbito de la salud. No cualquiera podrá ser bioeticista clínico, de hecho, mucho ayuda formarse en Bioética pero –y este es el segundo punto a considerar- no es suficiente, se requiere una visión y conocimiento muy específico sobre esa “otra” Bioética que se hace en el hospital y en la cama del paciente y no ya sobre un escritorio y con casos impresos en papel. De aquí la necesidad apremiante de incluir, en los planes de estudio de los programas de maestría, bloques prácticos que permitan acercar al estudiante a la realidad compleja y caótica de un caso real. Así, la primera parte será formar teóricamente a los bioeticistas y la segunda desarrollar herramientas y habilidades que permitan un adecuado papel dentro de la presión y urgencia del ambiente hospitalario.

Pensar, por todo lo anterior, en el futuro de la bioética será pensar en la ya presente formación de los bioeticistas que apelan a tener injerencia en la vida de las personas, su preparación tendrá que ser de altísimo nivel sin importar si ya cuenta o no con conocimientos de alguna de las disciplinas que confirman a la bioética. Ni el médico por si sólo, ni el filósofo o abogado por el hecho de serlo pueden –ni deben- creer que son bioeticisas clínicos y adentrarse en un caso real sin la preparación, entrenamiento y habilidades necesarias. Los efectos de hacerlo serían iguales a dejar la construcción de un puente que conecte dos ciudades, a un profesional que no sabe de ingeniería ni de arquitectura.

La Bioética Clínica y, por ende, los bioeticistas clínicos, están llamados a transformar la realidad pero, por ello mismo, su compromiso y exigencia deben ser altos y rigurosos, debemos, por ende, empezar a pensar en crear planes o programas de entrenamiento para bioeticistas clínicos.

Autor: Dra. Ma. Elizabeth de los Rios Uriarte.

A propósito de dos de los argumentos a favor del aborto…
A propósito de dos de los argumentos a favor del aborto…

Mucho se ha discutido últimamente sobre este asunto, sobre todo por la reciente noticia de que el Senado argentino votó en contra del aborto. El ir y venir de los argumentos a favor y en contra del aborto me hicieron reflexionar más… Un tema sin duda muy controvertido en ese Argentina y por supuesto en México.

Una vida humana es una vida humana donde sea y como sea. Un embrión es una vida humana desde el momento de la concepción, no empezó siendo embrión de tortuga ni de perro ni fue un simple cúmulo de células o un tumor en el vientre de la madre. Desde el principio fue un ser humano único e irrepetible. Lo único que diferencia a un embrión, a un feto, un niño, un adulto y un adulto mayor es el tiempo, simplemente eso: TIEMPO. Desde su inicio son la misma persona con sus características únicas y especiales que los distinguen.

Sobre los argumentos que se esgrimen a favor del aborto hay dos que me llaman la atención por lo rebatibles que son…

  1. Se debe legalizar el aborto porque todo niño tiene derecho a ser deseado…

Argumento del todo absurdo. El desear o no desear a un niño no afecta en ningún momento su dignidad como persona. Se ha comprobado que un niño “no deseado” en un principio puede llegar con el tiempo a ser muy deseado y querido.  Además un niño no deseado por su madre biológica puede ser dado en adopción y ser amado y deseado por la persona o  familia que lo adopte. Por lo tanto, este no es un argumento contundente para permitir terminar con su vida.

  1. Se debe legalizar el aborto porque la mujer tiene derecho a decidir sobre su propio cuerpo…

Otro argumento muy absurdo. Da la casualidad que en un embarazo hay dos cuerpos y hay dos vidas. La madre, si, efectivamente tiene derecho sobre su cuerpo, pero no sobre el cuerpo de su hijo o hija.  Y dado que el embrión puede ser mujer, es decir, un ser humano del sexo femenino, obviamente en caso de aborto este embrión no podría ejercer ese “derecho” de decidir sobre su propio cuerpo, por lo que fácilmente podemos echar abajo este argumento que esgrimen con tanto ahínco las feministas y los proabortistas.

Sin duda, la única solución que da el aborto es la aniquilación de una vida. Por lo tanto, no hay argumento que valga para terminar con una vida humana. Ojalá que todos pudiéramos entender lo importante que es valorar y  cuidar la vida desde su inicio hasta su final, ojalá…

Autor: Dora García Fernández

¿Qué es y para qué sirve la Bioética Clínica?
¿Qué es y para qué sirve la Bioética Clínica?

¿Alguna vez has estado en una situación complicada de salud donde el médico te presenta varias opciones pero que cada una por su lado implica ciertos riesgos a considerar y no tienes los criterios necesarios para saber cuál es la mejor opción? En estos casos es donde entra la bioética clínica cuya función principal es brindar orientación, conocimiento e información respecto de los posibles cursos de acción en una situación de crisis de salud o ante alguna enfermedad.

Antes de continuar conviene aclarar que no se trata de decir qué es lo que se tiene que hacer desde el punto de vista médico y menos aún imponerle al paciente una determinada decisión sino más bien de acompañar a los involucrados, a saber, el médico, el paciente y su familia, a través del difícil proceso de ponderación de los beneficios y los riesgos implícitos en todas y cada una de las acciones que se presentan como posibles con el propósito de guiar y clarificar la toma de decisiones pero ésta le corresponderá, siempre, al paciente en ejercicio de su autonomía.

No es de extrañar entonces que en algunos países como en Estados Unidos le llamen también a la bioética clínica, “bioética en la cama del paciente” ya que precisamente la función del bioeticista será ahí, en la cama y cuarto del paciente, con él y su familia y en armonía con las decisiones del cuerpo médico.

Así, será el bioeticista clínico quien asista a los agentes mencionados a considerar y ponderar razones, a valorar factores biológicos, económicos, sociales, culturales, religiosos y hasta institucionales para que, una vez considerados y razonados se pueda elegir el mayor y mejor bien del paciente.

Conviene aclarar aquí la neutralidad de la Bioética Clínica ya que no se sitúa como defensor de ningún partido o persona involucrado sino que, justamente su función será observar, desde fuera y con objetividad, con metodología y rigurosidad, los hechos y sus variables y a plantear preguntas no contempladas antes pues su mirada es de carácter objetivo pero en búsqueda siempre del mayor bien para todos.

Resulta frecuente que el bioeticista clínico entre en ese mundo interior de los involucrados en el caso y tenga acceso a razones y motivaciones no enunciadas si quiera y con ello, tendrá que deliberar cuáles son los principales valores involucrados y señalarlos con el objetivo de brindar luz a los argumentos y fortalecer las decisiones.

La bioética clínica es tan necesaria como necesario resulta brindar información clara, veraz y oportuna para tomar decisiones, por ello debemos generar una cultura donde ésta sea vista como algo cotidiano a la que tanto los profesionales de la salud como los pacientes y sus familias tengan acceso en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia.

La bioética clínica ayuda a construir pacientes más autónomos y libres, familias más unidas y profesionales de la salud más conscientes por ello es una rama de la Bioética que requiere ser difundida, estudiada y aplicada y especialmente para los bioeticistas les abre la posibilidad de lograr realmente una profesionalización de la Bioética y de que sus años de estudio puedan, verdaderamente, cambiar vidas humanas.

Autor: Dra. María Elizabeth de los Ríos Uriarte

Un Angel llamado Ana
Un Angel llamado Ana

Hace 53 días llegó a este mundo nuestra hija Ana; desde el 5 de abril de 2108, nuestra vida cambió de arriba a abajo. De titulación química siempre me he guiado por la frialdad de los datos, por la abrumadora verdad de lo empírico; de lo que es observable o medible. Para un científico, cualquier resultado observable es el resultado de una sucesión de hechos/ datos contrastados que, sobre un papel o sobre un ordenador, generan una verdad inapelable y, en algunas ocasiones, inasumible.

Ana nació por cesárea hace 53 días después de un parto de 48 horas. Sus primeros 5 segundos de vida fueron los mismos que los de cualquier otro bebé; pero desde el inicio de su vida ya nos enseñó que ella vino al mundo con un propósito extraordinario. El corazón de Ana decidió dejar de latir cinco segundos después de que le cortaran el mismo cordón que le permitió crecer y alimentarse durante los nueves meses que estuvo en el vientre de su madre. Ese cordón fue su conexión con el mundo exterior al que llegó a las 10.20 de aquella mañana y justo después de cortar ese cordón, su pequeño gran corazón su tomó un descanso .

Un descanso que duró 50 minutos en los que tuvo que ser reanimada por 10 profesionales que rodearon su pequeño cuerpo de 51 cm y 3.3 Kg. En esos 50 minutos interminables, los médicos perdieron la fe hasta el punto de que la ginecóloga que nos asistió durante el parto me pidió el móvil con el que hacer las últimas fotos y guardar éso como recuerdo de su efímero paso por el mundo.

Hasta las 11.55 am de la mañana no pudieron estabilizarle completamente el corazón . En ese momento, la doctora jefe de la UCI me dijo que su corazón latía por sí solo y sus pulmones funcionaban gracias a la

intubación y a la máquina que permitían su expansión y contracción. Era un milagro que estuviera viva después de lo que había pasado. En ese preciso instante en el que la doctora me hablaba, hubo un temblor en la tierra; un seísmo de 5.2 con epicentro en Santa Barbara, que hizo que la quinta planta del Hospital Ronald Reagan temblara.

Tembló la tierra de la misma manera que toda mi ser y mi identidad habían sido sacudidos esa mañana
para hacerme un hombre distinto al que fui antes de que Ana llegara al mundo. Esto, para mí, fue la señal inequívoca de que algo/alguien se manifestaba y nos mandaba una señal de que no íbamos a estar solos nunca más.

La parada cardiorrespiratoria tan prolongada produjo una insuficiente oxigenación cerebral; lo que clínicamente se llama Hipoxia Isquémica Encefalopática o lo que nosotros llamamos “Ana se tomó unos minutos para sacudirnos, mirarnos a todos y hacernos ver lo maravillosa que es la vida y lo poco que la valoramos a veces”. Los primeros días de su vida, Ana combatió una lesión cerebral grave, un corazón en estado critico por el shock de sus primeras horas y unos pulmones con una hipertensión pulmonar que dificultaban el riego sanguíneo a todos sus órganos.

A las tres horas de nacer, Ana fue llevada a una manta de enfriamiento que bajó la  temperatura de todo su cuerpo, con excepción de la cabeza, a 33.5 grados; el único objetivo de esto era que el riego sanguíneo de su cuerpo fuera casi íntegramente al cerebro y así protegerlo de cualquier daño adicional. Su estado era muy crítico inestable….pero estaba viva.

En esas primeras 72 horas nuestra hija luchó contra una acidificación de la sangre, espasmos cerebrales, saturación de CO2 y otras muchas cosas que la mayoría de nosotros no hubiéramos podido soportar. A las 24 horas de nacer, mientras la bautizábamos, Anita salvó su segundo match ball cuando sus padres nos negamos a desconectarla como recomendaban los médicos.

Fueron horas muy duras en las que nuestra forma de ver la vida cambió por completo. Estas cosas te hacen vivir el presente con una intensidad que nunca habíamos llegado a experimentar en nuestras vidas.

Todo lo que eran problemas, ansiedad, estrés y amargura en Marzo dejaron de existir; nada de eso importaba lo más mínimo. No nos preguntéis cómo, pero en estos días apenas hemos “perdido” nuestro tiempo lamentándonos en por qué ocurrió ésto o en cómo podrá ser su futuro; nos hemos centrado única y
exclusivamente en ella hablándole, estando y amándole. No queríamos perder un gramo de nuestra energía en cosas que no podíamos controlar.

El pasado ya es y nadie lo puede cambiar y el futuro no está, así que de nada servía planificar. Sólo podemos estar en el presente y en el ahora con ella; nos necesitaba y nos necesita y no le podemos fallar.

El Ángel de esta historia estuvo en la manta de enfriamiento durante 72 horas, y después de ese tiempo, empezaron a calentar su cuerpo hasta llegar a la temperatura normal del metabolismo, 36.5C. El recalentamiento, que puede parecer un proceso fácil y liviano, fue una autentica batalla entre Ana y su metabolismo, en la que se perdía y se recuperaba el equilibrio sucesivamente cada 4-6 horas. La estabilización completa de su cuerpo duró hasta 4 días en las que se iba retrasando la prueba en la que se determinaba la lesión que el cerebro de mi hija había sufrido.

El equipo médico no la podía bajar a la sala de Resonancia hasta que no se asegurara la supervivencia de Ana durante el traslado de una planta a otra. Al final la prueba se hizo el Viernes 13 de Abril; la prueba médica más difícil que he tenido que pasar en mis 34 años de vida. El Sábado 14 nos dieron malas noticias; sin traductor de por medio y con un residente de neurología como transmisor; UCLA nos comunicaba que la lesión de Ana era grave y su futuro poco esperanzador.

La reunión no fue fácil; hasta tal punto que se interrumpió ya que tuve un ataque de agresividad fruto de la resistencia a escuchar lo que en ese momento escuché. Las horas siguientes fueron muy dolorosas pero nos negamos a aceptar que los resultados médicos arruinasen no solo el futuro sino el presente de mi hija y
nos volvimos a centrar en Ana, que nos necesitaba más que nunca. En ese momento, mi prioridad era buscar segundas opiniones y encontrar ejemplos de personas que hubieran tenido el mismo problema y ahora fueran modelos de vida para mucha gente.

Durante todo este tiempo hemos recibido el apoyo de todos vosotros sin hablar con vosotros; porque creíamos que lo que necesitábamos era vuestra fuerza, energía y espíritu. Ana no quería vuestra voz; quería vuestro ser en toda su dimensión.

Una presencia la vuestra que ha recibido Ana; cada día, cada hora y cada minuto de su vida. Vuestras visitas a Catedrales e Iglesias, vuestros videos de ánimo, vuestros maratones con el nombre de mi hija en vuestras zapatillas o camisetas; vuestras medallas de la Virgen del Recuerdo bendecidas, vuestras misas dedicadas a ella, vuestras cartas, vuestras fotos de perfil con el nombre de Ana……todo esto no ha caído en balde.

Os cuento todo lo que hemos sufrido durante estas semanas para que seáis conscientes de lo que hemos conseguido. Para que nos ahorremos la conversación del qué pasó para que os centréis en el maravilloso milagro que es nuestra hija. Sabed su pasado, valorad su presente.

Los médicos, a las tres semanas de nacer, dijeron que Ana no sería capaz de respirar por ella sola y que teníamos que decidir si queríamos entubarla de por vida o desconectarla….. Y se equivocaron.

Los médicos dijeron que la niña no podría tragar y por tanto alimentarse y tendría que vivir su vida con un tubo insertado en su estómago para que le alimentara…….Y se equivocaron. Los médicos nos dieron muy malas noticias sobre su cerebro con una prognosis difícil de digerir……Las pruebas siguientes que se hicieron a las dos semanas y el análisis completo de los encefalogramas en sus primeros 8 días de vida mejoraron las previsiones.

Diferenciaron entre lesión, que es lo que tuvo Anita y el daño cerebral, que es lo que realmente haya
quedado en su cerebro; ésto segundo no lo sabemos y dependerá de cómo responda ella. El cerebro de un bebé es extraordinariamente plástico y está en fase de desarrollo. Todo puede pasar; y sabiendo cómo es nuestra hija, no tenemos duda de que no sólo será normal, sino de que será una mente extraordinariamente brillante.

Los médicos dijeron que la vista y el oido podían estar afectados y a día de hoy Ana tiene los oídos perfectamente y sus ojos reciben la sangre que necesitan… el tiempo dirá si su cerebro es capaz de procesar las imágenes, pero sabemos que lo hará. Por qué? Porque confiamos ciegamente en ella.

Actualmente se alimenta exclusivamente por ella sola por biberón y pecho y engorda y crece cada día. Ésto lo consiguió Ana en el día 40, algo que parece tan sencillo y que lo damos por sentado siempre que nace un bebé.

Tiene un corazón que no está totalmente recuperado pero que el tiempo le acabará de sanar
con un poco de medicación. Que haya ocurrido ésto después de cómo estaba al nacer no se lo explica nadie.

Pero lo que es más increíble es que en los últimos días los Fisioterapeutas, Médicos y Neurólogos se han quedado fascinados por los avances que ha hecho la niña. A día de hoy, Ana, según los médicos, es una bebé extraordinariamente normal que tiene la movilidad, reflejos y actividad típica en sus 7 semanas de existencia. Juega con sus manitas y pies,empieza a sonreír no como reflejo sino como respuesta social; se entera de todo lo que pasa alrededor y mira al techo, ventanas, juguetes…..Está todo el día moviéndose y le gusta mirarsu “periódico”, que son unas figuras negras con fondo blanco.

Ahora mismo no ven ningún area de anormalidad para su corta edad y éso para nosotros es como oro puro caído del cielo. Todo el mundo en la Unidad de Cuidados Intensivos la califica como un bebé milagro. Un
milagro del que tenemos la inmensa fortuna de ser los padres.

Obviamente, ésta es una carrera de fondo y en los próximos meses/años tendrá que estar muy monitorizada y cumplir cada una de las metas propias de su desarrollo.

Cada mes será una nueva prueba y un nuevo reto que debemos afrontar con la fuerza y la fe que nos ha ayudado a vivir estos días. Habrá visitas a neurólogos, cardiólogos, pulmonólogos; habrá pruebas difíciles, fisioterapia semanal y muchas otras cosas, pero tenemos la seguridad de que nuestra hija ha venido a este mundo a hacer algo extraordinario y no tenemos dudas de que lo hará. No le tenemos miedo al futuro porque no pensamos en él, vivimos el presente de nuestra hija al máximo porque es la mejor forma de ayudarla y estimularla.

Para que os hagáis una idea de nuestra confianza en ella os cuento un ejemplo. La semana pasada los médicos nos dijeron que ya nos podíamos ir a casa; encargaron el oxígeno necesario para varias semanas para que respirara con ayuda en nuestro hogar.

Querían que Ana se fuese con la cánula a casa y que en 8 semanas se le quitásemos. El problema de
necesitar ese Oxígeno adicional era que Ana necesitaba un suplemento cuando se quedaba profundamente dormida. Para un profesional de medicina un niño con oxígeno en casa es un niño sano y que puede vivir sin necesidad de estar en la UCI.

A nosotros, como padres, no nos gustaba la idea; no sólo porque de por sí no le podríamos disfrutar de la misma manera, sino que también le estaríamos quitando y poniendo el esparadrapo de su cara (y eso es muy doloroso para la niña) y sobretodo que estaríamos dependiendo de una botella de oxigeno las 24 horas del día.

Como durante todo este proceso, Marta y yo hemos tenido una fe absoluta en nuestra hija y sabíamos que podía ganar esta batalla. Le dijimos al director de la UCI que no nos íbamos hasta que Ana no tuviera otro oportunidad de demostrar que podía respirar por ella sola.

El primer día de su “partido” nos lo pasamos pegados al monitor; siempre vigilando que sus saturaciones de Oxigeno no bajasen cuando se durmiera. Las horas se hacían largas, pero veíamos que Anita estaba respondiendo, que se estaba haciendo fuerte. El segundo día, tercero, cuarto y quinto fueron la constatación de que no hay nada más poderoso que la confianza en la persona que quieres. Otra vez, nuestra hija llevó la contraria a los médicos y hoy podemos decir orgullosos que puede vivir enteramente su vida sin estar conectada a nada.

Si todo sale bien, mañana estaremos en casa los tres. Podremos empezar a vivir como una familia extraordinariamente normal y compartir a Ana con vosotros que, como tantos ya nos habéis escrito, ha hecho tanto bien en vuestras vidas.

Es por todo ésto, que estoy muy orgulloso de no ser un buen científico. Estoy orgulloso de desafiar los datos y los diagnósticos; estoy muy seguro en creer que, por encima de la exactitud de la ciencia, hay dos variantes en toda ecuación que muchas veces ignoramos y que cambian el resultado final; estas no son más que el amor y la fe en las personas que quieres.

Escribimos todo esto para que valoréis la maravillosa vida que todos tenemos y para que, sobretodo, agradezcamos y disfrutemos del milagro de Ana. Como os dijimos en algún mensaje, no queremos vuestra compasión, queremos vuestra pasión; queremos vuestro amor y cariño que harán que Ana supere todas y cada una de las barreras que la vida le ponga. Ella ha demostrado que las barreras no existen más que en tu mente, si crees con todo tu ser que eres capaz de conseguir algo, esfuérzate, supérate y olvídate de los obstáculos; eso nos lo ha enseñado y por ello nos consideramos los padres más afortunados del mundo.

Un abrazo fuerte.
Marta, Ana y Javi

La necesidad de los bioeticistas clínicos
La necesidad de los bioeticistas clínicos

A siete años de la reforma a la Ley General de Salud y la adición del artículo 41 bis en donde se exige la conformación de los Comités hospitalarios de Bioética se reportan 907 registros de los mismos emitidos por la Comisión Nacional de Bioética.

El registro conlleva una serie de trámites que deben ser correctamente diligenciados para poder obtener el registro que será renovable cada tres años. Si bien son aún pocos los hospitales que cuentan con su comité registrado ha sido una iniciativa muy positiva para nuestro país que ha logrado posicionar la Bioética en el debate público y al alcance de un mayor número de personas que empieza a darle su relevancia en la vida de las personas y en el curso de un país en desarrollo.

Si bien se han hecho innumerables esfuerzos por contar con comités que puedan atender solicitudes de consulta de dilemas éticos y a pesar de la constante voluntad de que los mismos estén conformados por personal capacitado en temas de Bioética, aún existe una importante necesidad que no ha sido bien atendida ni entendida en nuestro país.

Los comités hospitalarios de Bioética operan, en su mayoría, con miembros que ocupan cargos honoríficos lo que implica que, quienes en él ejercen sus funciones como bioeticistas, aunque se esfuerzan en dar lo mejor de sí mismos, sus demás ocupaciones profesionales los superan al grado de no poder darle continuidad al curso de los casos que llegan y que ameritan un estudio minucioso y extremadamente precautorio de los dilemas éticos que implican. De lo anterior se deriva el sesionar con una agenda determinada, según lo marca la ley, al menos seis veces al año en las que, además, deberán destinar gran parte del tiempo a registrar asuntos burocráticos y administrativos que serán determinantes para su futura renovación de registro.

c estudiamos los alcances de los comités, que, como ya dijimos, aunque encomiable el esfuerzo, cojo en su operatividad. Todos hemos tenido algún problema de salud o bien en carne propia o bien en nuestros seres queridos y sabemos la premura de contar con una respuesta rápida que pueda alentarnos el panorama ya de por sí oscuro que acecha nuestra condición, entendemos que no podemos esperar a que un grupo de personas se reúnan en la próxima sesión y menos aún, que lleguen quienes no están físicamente en el hospital. Al respecto la ley marca que los miembros del comité pueden o no estar adscritos al establecimiento de salud, lo que implica que algunos pudieran no estar físicamente disponibles en el hospital al momento de la consulta o de la remisión de caso clínico.

Los pacientes necesitan una persona que pueda acudir en cualquier momento a atender su inquietud, requieren el apoyo incondicional de un profesional que pueda, en primer lugar escucharlos y, en segundo lugar, acompañarlos durante su proceso de toma de decisión. La sola presencia de alguien que empatice con ellos les alivia parte del dolor y sufrimiento por el que atraviesan, esto, no es posible con la figura de un Comité, es necesario empezar a pensar en la figura del bioeticista clínico, siempre presente en todo momento.

Por lo anterior considero de vital importancia tanto para el futuro de la Bioética como para el de nuestro país contar con plazas de bioeticistas clínicos no para que sustituyan la figura del comité sino para que trabajen en conjunto con ellos pero puedan tener una cercanía y una rapidez en la atención y detección de posibles dilemas éticos que, de otra forma no se va a lograr sólo con los comités.

Información proporcionada por la CONBIOÉTICA en el sitio: http://www.conbioetica-mexico.salud.gob.mx/descargas/pdf/registrocomites/2018/Registros_emitidos_CHB31mayo2018.pdf.

Fecha de última consulta: 11 de julio del 2018.

Autor: Dra. Ma. Elizabeth de los Rios Uriarte

La Interrupción voluntaria del embarazo, La Situación actual de Argentina
La Interrupción voluntaria del embarazo, La Situación actual de Argentina

Estaba descorazonada, ya que todo el mundo habla y comenta que  también en la República de Argentina se aprobó el aborto. Llegan encuestas y pienso  que no tiene  sentido ya el seguirlas, pero todo ello es porque se toma como cierto parcialmente lo que dicen las noticias. Quiero aclarar que el 14 de Junio, solo la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de Ley sobre el Régimen de Interrupción Voluntaria del Embarazo, con una postura muy dividida ya, que fuerón 129 votos a favor mientras que  125  legisladores votarón en contra y solo una abstención.

¿En que consiste la reforma a la Legislación Penal? Permitir la Interrupción legal del embarazo hasta la semana 14 y pasado este término, se propone la no punibilidad del delito de aborto baja tres circunstancias:

1.- Por violación, para lo cual solo se requiere la declaración jurada de la mujer ante el profesional de la salud.
2.- Terapéutico, cuando este en riesgo la vida o la salud física, psíquica o social de la mujer.

3.- Eugenésico, para el caso de que existan malformaciones fetales graves en el concebido no nacido.[1]

Si bien todo lo anterior resulta altamente atentatorio de la vida del nasciturus, todavía peor es pensar en un tema de minoría de edad de la gestante, ya que se pretende permitir que una  adolescente, cuya edad sea  entre los 13 y los 16 años de edad la ley le atribuye capacidad gradual, ya que le concede  aptitud y madurez suficiente para decidir la práctica y prestar el debido consentimiento.

Si esto sucede en un menor de 16 años, cuanto más si es mayor a esta edad, por  lo que le concede plena capacidad para ejercer los derechos que otorga la ley.

En los casos anteriormente señalados no se requiere la intervención de quien ejerza la patria potestad, lo cual vulnera la protección de los derechos del niño prevista por los tratados internaciones  afectando el interés superior del menor.[2]

De la misma manera es importante señalar que la Convención Americana de Derechos Humanos, “Pacto de San José” fue suscrita por Argentina el 2 de Febrero de 1984 y ratificada el 14 de Agosto del mismo año, tratado que prevee lo siguiente:

Artículo 4.  Derecho a la Vida

  1. Toda persona tiene derecho a que se respete su vida.  Este derecho estará protegido por la ley y en general, a partir del momento de la concepción.  Nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente…”[3]

No se hizo Reserva ni Declaración Interpretativa del mismo, por ello, la reforma propuesta en materia penal resulta francamente violatoria de los textos firmados, al igual que de la Constitución del país,  quedando en franca desprotección al Embrión, cuando lo más importante es siempre la protección de el valor de los valores, es decir, la Vida desde la concepción.

Habrá que aguardar que resuelve el Senado, esperamos que los legisladores respeten los textos internacionales, pero sobre todo se respete la vida de el naciturus, que es discriminado ya por razón de edad ya por discapacidad, dejando la decisión  a la voluntad de la madre y sancionado a los médicos que no colaboren con la interrupción, limitando la capacidad el objetor de conciencia para el libre ejercicio de la profesión.

Seguir por este camino, es una pendiente resbaladiza en la legislación, y aprobarla  llevará a tener más normas que no aprecien ni protejan el bien más importante que han jurado proteger las instituciones jurídicas, esperaremos  a ver que pasa en los primeros días de agosto que será cuando se vote en el Senado.

[1] Proyecto de Ley el Senado y Cámara de Diputados… Interrupción Voluntaria del Embarazo

http://www.parlamentario.com/db/000/000597_proyecto_ive_2018.pdf,  16 de Julio del 2018

[2] Artículo 3.1 Convención de los Derechos del Niño, https://www.unicef.org/ecuador/convencion_2.pdf , 16 de Julio del 2018

[3] Artículo 4.1. Convención Americana de los Derechos Humanos. https://www.oas.org/dil/esp/tratados_b-32_convencion_americana_sobre_derechos_humanos.htm,  16 de Julio del 2018

Autor: Dra. Angélica Laurent Pavón

Objeción de conciencia en México, ¿Existe o No?
Objeción de conciencia en México, ¿Existe o No?

Objeción de conciencia significa por su propia naturaleza, oponer la propia conciencia al cumplimiento de una Ley, según la cual,  al objetor por profesar determinadas ideas no Le corresponden las prestaciones que son impuestas por el orden jurídico a la sociedad.

El 11 de mayo de este año, se publicó en el Diario Oficial de la Federación una reforma muy importante, ya que se adicionó el artículo 10 Bis a la Ley General de Salud, para queda como sigue:

 ARTÍCULO 10 Bis.- El Personal médico y de enfermería que forme parte del Sistema Nacional de Salud, podrán ejercer la objeción de conciencia y excusarse de participar en la prestación de servicios que establece esta Ley.

Cuando se ponga en riesgo la vida del paciente o se trate de una urgencia médica, no podrá invocarse la objeción de conciencia, en caso contrario se incurrirá en la causal de responsabilidad profesional.”

El propio DOF señaló en sus artículos transitorios, la entrada en vigor de la reforma, que fue al día siguiente de su publicación y que se tendrían 90 días naturales posteriores a la publicación para emitir las disposiciones y lineamientos necesarios para el ejercicio de este derecho.

Existen derechos humanos encontrados, ya que México es un país que se reconoce como láico, pero también consagra el derecho fundamental a la libertad de culto y religión, tal como se señala en  el artículo 24 “Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado …” si bien es cierto que de manera expresa no existe la protección desde la Constitución Federal como norma fundamental para ser objetor, es claro que reconoce como derecho humano la libertad de profesión. Por otro lado esta  libertad de profesión, que para el caso que nos ocupa, se aplica a todo el personal de salud (sector público, privado o social), regulado por el artículo 5to de la carta magna, y que conlleva la libertad de culto, (objetor) como derecho humano, que le permite actuar dentro del marco jurídico, pero respetando sus principios, credos y/o creencias religiosas, sin que esto sea impedimento para el libre ejercicio de la profesión.

Si bien el artículo  4to  en su párrafo cuarto, se estipula  el derecho a la protección de la salud para toda persona, sin distinción de raza, étnia, edad, género, etc., el derecho del paciente se encuentra con el derecho del médico a ser objetor a realizar actos contrarios a la protección de la vida.

No es lo mismo  la objeción de conciencia que  la desobediencia civil, que es el incumplimiento de una norma, por el hecho de que esta sea injusta y/o arbitraria, en tanto que la primera implica hacer valer el incumplimiento cuando este afecte un derecho fundamental que es  la libertad de pensamiento o de religión, por lo que queda a un juicio de valor intrínseco de la persona.

Sin embargo el Comisionado Nacional de Derechos Humanos, interpuso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación una acción de inconstitucionalidad en contra del decreto que refoma la  Ley General de Salud en materia de Objeción de conciencia.

Esto ha generado una gran cantidad de dudas, ya que se ha pretendido inicar que con esta acción ha quedado derogada de la reforma en cometo, si bien es cierto pudiera ser que la Corte así lo hiciere, hay que espera la resolución de supremo poder judicial, y hoy por hoy, sigue vigente la ley y en tanto no se resuelva esta acción, seguira aplicándose la norma.

La relevancia que presente este tema, es la posibilidad de defender al médico, enfermera y a toda persona cuya actividad profesional se relacionen con el inicio y fin de la vida, y que esten convencios que el valor más importante es la vida, y en cumplimiento de su misión y juramento médico no quieran asesinar, y se opongan a ello  sin que esto conlleve una responsabilidad jurídica, profesional o administrativa.

[1] Dictamen De Las Comisiones Unidas De Salud, Derechos Humanos y De Estudios Legislativos, de la minuta con Proyecto de Decreto por el que se adiciona El Artículo 10 Bis de la Ley General De Salud En Materia de Objeción de Conciencia. Camara de Senadores. http://www.senado.gob.mx/sgsp/gaceta/63/3/2018-03-22-1/assets/documentos/Dic_Art.10-Bis_Objecion_Conciencia.pdf, 19 de Junio del 2018

[2] Decreto por el que se adiciona Ley General de Salud www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5522437&fecha=11/05/2018 19 de Junio del 2018

[3] Artículo 24 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1_150917.pdf 19 de Junio del 2018

Autor: Angélica J. Laurent Pavón.

 

 

La Bioética en tiempos electorales
La Bioética en tiempos electorales

“No se puede actuar exclusivamente por la razón, ya que esta no actúa igual en unos y en otros, pues hay unos que la cultivan más que otros, olvidando que esta facultad racional es siempre perfectible por los hábitos y es una potencia capaz siempre de crecimiento.”

– Tomás de Aquino.

Los tiempos electorales…son un buen momento para sentarnos a reflexionar sobre la centralidad de la bioética: la Dignidad Humana, que hoy se ve poco respetada por los candidatos a representar al país. Cuando hablamos de Dignidad Humana, nos referimos al valor absoluto que tenemos como personas por el simple hecho de serlo.

La bioética al pensarse como un estilo de vida une los valores éticos y los hechos biológicos (intervención sobre la biósfera y no sólo sobre el hombre). No se nos debe olvidar que bioética también es la valentía de exigir un cambio, un cambio pensado desde el centro de la persona, desde su forma de pensar y sentir.

Al sentarme y reflexionar sobre las propuestas que tienen para un sexenio, en ningún momento se habla de defender la vida, de cuidar a los enfermos en estado terminal, de velar por los derechos naturales, de mejorar la salud pública, y de muchos más…Los candidatos se centran en la discusión, la lucha de poder y pierden el centro de su candidatura: la Persona, si, no es el país, no es una extensión geográfica, somos un grupo de personas que queremos vivir y compartir los mismos derechos naturales y morales cómo el respeto, la solidaridad, la justicia, la honorabilidad, la laboriosidad, la subsidiaridad, entre otros.

La silla presidencial fue creada para ayudar al pueblo a tener orden, siendo este, una virtud que ennoblece al hombre, el orden da paz y hoy no encontramos orden, orden en los organismos que ayudan a que el país crezca, orden en la forma de pensar y organizar estrategias que nos lleven a mejorar una situación, orden para poder circular, orden para vivir.

El voto que nos lleve a elegir a esa persona que nos represente, debe estar pensado no comprado, debe tener ese argumento y justificación que nos lleve a una conciencia limpia a un estar en paz. Desgraciadamente re-formar a todo un país es complicado porque siempre lo fácil y lo incorrecto es lo que nos atrapa, cuando la ecuación debería ser al revés, deberíamos tomar decisiones con la suma perfecta de la verdad: Inteligencia + Voluntad.

Debemos pensar que esa persona que tomará al país entre sus manos, lo hará como el buen médico, salvaguardando la vida de todos, viviendo una congruencia de vida y buscando la trascendencia de su mandato. Una persona que le diga SI a la VIDA y condene todo acto que no respete la vida ni la dignidad humana.

Autor: Mtra. Mariana Mancilla Alonso

Bioética en pediatría
Bioética en pediatría

Desde sus inicios, el ejercicio de la medicina ha planteado problemas éticos y exigió ya sea del médico o del practicante de la medicina una elevada calidad moral, por lo tanto hablar de bioética en medicina no es nada nuevo, pero en la actualidad ante los avances que ha habido en esta disciplina se han suscitado muchos problemas complejos de orden moral en cuestiones de salud, por lo que cada día nace la exigencia  de formular una ética de valores morales bien fundamentada para no caer en situaciones  que atenten contra lo más valioso que posee el ser humano, que es la vida.

La bioética es el estudio sistemático de la conducta humana en el campo de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud, en cuanto que ésta conducta es examinada a la luz de los valores y principios morales. En ésta definición se toma en cuenta la vida, la salud, los valores y principios morales por lo que desde nuestro punto de vista reúne los elementos necesarios de la bioética como disciplina.

En pediatría se deben de aplicar los principios básicos de la ética teniendo en consideración a los padres del niño ya que este depende en lo biológico, social, ético y legal de ellos y es algo que no debe de ignorarse.

En el niño como en todas las personas debe de prevalecer el principio de la beneficencia en donde estamos obligados a ofrecer y proporcionar a nuestros pacientes lo mejor en un tratamiento médico y no solo eso sino que además prevenirlos y protegerlos del daño. Ahora bien, los padres generalmente suelen solicitarle al médico la aplicación de este principio, sin embargo habrá ocasiones en las que los padres no tengan la capacidad de decidir qué es lo mejor para el niño o bien habrá padres que no les interesa o no les conviene defender los mejores intereses del menor y ante esta circunstancia el médico debe intervenir para que la sociedad asuma la defensa de los intereses del niño que no está adecuadamente representado por sus padres. Si bien es cierto que no debemos de imponer a otros nuestra particular forma de pensar, el médico debe de actuar defendiendo el mejor interés del niño como él los entiende a partir del conocimiento que la medicina le brinda.

En el principio de la no-maleficencia que como ya se ha mencionado anteriormente se basa en “primero no hacer daño” deberá de estar siempre vigente en el actuar del médico especialmente cuando se trata de eventos de investigación. Se entiende que la investigación es necesaria ya que permite en gran medida el avance del conocimiento, con la finalidad de poder proporcionar una mejor atención. Sin embargo en principio no se recomienda que los niños sean incluidos en investigaciones para evitar posibles daños.

El principio de autonomía se refiere a la libertad, la privacidad, el autogobierno y el derecho que tiene cada persona de tomar sus propias decisiones pero en pediatría para los efectos de cualquier procedimiento de dominio médico, quienes deciden son los padres, por lo cual ninguna indicación clínica debe efectuarse en un niño sin el consentimiento informado de los padres, por simple que parezca.

En el principio de justicia el pediatra está obligado a defender el derecho que tiene todo niño a que reciba la atención que requiere para lograr una calidad de vida que le sea aceptable o a morir de una manera digna. Esto implica que la atención médica debe de ser igual para todos, el rechazo a todo tipo de discriminación y el esforzarse al máximo para que la atención médica sea de la mejor calidad posible para todos los niños. Si bien esto suena un tanto cuanto utópico en medio de una sociedad profundamente injusta, el esfuerzo que haga el médico pediatra en lograr el principio de justicia, bien vale la pena.

Todo médico pediatra debe de respetar la vida desde el momento mismo de la concepción, respetar y hacer respetar los Derechos de los Niños, buscar la solidaridad entre los seres humanos, mantenerse actualizado dentro de su especialidad para ofrecer más y mejores opciones de diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que aquejan a los niños y de ser posible aportar conocimientos nuevos como un deber científico, evitar abusos, imprudencias, riesgos y tensiones sin justificación y siempre se le deberá de dar prioridad a los niños ya que los niños son el futuro de las nuevas generaciones y por ese solo hecho deben de ser nuestra prioridad absoluta.

Dr. Jorge Adrián Chuck Sepúlveda

Médico Pediatra y Bioéticista

jorgeadrianchuck@hotmail.com

El aborto en Irlanda. Una visión desalentadora de la defensa de la vida
El aborto en Irlanda. Una visión desalentadora de la defensa de la vida

Irlanda, una isla ubicada al norte de Reino Unido. Desde su origen ha sido un país eminentemente católico, caracterizándose por ser defensor de la vida y la familia, siendo estas raíces religiosas, la base de su nacionalismo, sin embargo el 25 de mayo pasado, acudieron a votar por sexta vez un referendum tres millones de irlandeses, con el objetivo someter a consideración reformas a la legislación en materia de aborto.

Irlanda era considerada como conservadora y gozaba de una de las legislaciones más restrictivas dentro del continente europeo, siendo junto con Andorra, Malta y San Marino, el país “pro life” por excelencia en el viejo continente.

La votación estuvo muy dividida, ya que si bien es cierto una parte de la población el 66% (2.1 millones de personas) está de acuerdo en la modificación a la octava enmienda constitucional, todavía un 33% no están de acuerdo en la reforma.
El objeto del referendum fue derogar, mediante la eliminación de la Octava enmienda de la Constitución de la República de Irlanda, la cual establecía: “El Estado reconoce el derecho a la vida del no nacido y, con el debido respeto al mismo derecho a la vida que tiene la madre, garantiza en sus leyes que hay que respetar y, siempre que sea practicable, sus leyes han de defender y vindicar ese derecho”.

Si bien inicialmente la prohibición era rígida, se fue matizando la norma previendo la posibilidad de privar de la vida al nasciturus cuando se encontraba bajo el supuesto del aborto sanitario, por caso de incesto, de violación, eugenésico o en caso de amenaza de suicidio.

Con el referéndum se propuso el permitir la interrupción del embarazo dentro de las 12 semanas gestacionales, sin necesidad de que exista una razón para hacerlo, aunque por casos de excepción se podría extender hasta la semana 24, siendo una intervención disruptiva del derecho a la vida.

No puede dejar de mencionarse que Irlanda ya había sido condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, conocido como “Tribunal Estrasburgo” por tres demandas en materia de aborto, en el año 2011.

Si la ley debe de ser siempre para alcanzar el bien común y respetando todos los derechos humanos y de manera muy especial el derecho a la vida, y si este es prioridad en la legislación, cuanto más si se trata de una persona que no puede defenderse ya que se estaría ante la aplicación de una pena de muerte prenatal.

La ley tiene que ser justa, y no depende del arbitrio o poder, por lo que toda ley que se aleja de la justicia, no tiene el carácter de ley y por lo tanto puede ser desobedecida, siendo motivadora de la objeción de conciencia, que implica la no punibilidad a la no obediencia de un mandato de la ley por motivos de pensamiento y de violación a derechos humanos, siendo que la justicia implica exactitud, y por lo tanto no pueden haber excesos ni faltas.

El derecho a la vida debe de ser un presupuesto indispensable en todo sistema normativo protector y defensor de los Derechos Fundamentales, la personalidad jurídica si bien depende de estar prevista en un ordenamiento jurídico general, es mucho más que eso, la madre y el padre el cual en uso de su libertad elige las relaciones en las cuales va a intervenir, sin embargo esta elección no debe versar sobre el derecho a decidir el nacimiento de un bebe, ya que es una persona, en su inicio, indefensa y frágil la cual depende de su madre, y que desde la concepción ya forma parte de una familia, por lo que hay mucho que hacer para crear una verdadera cultura del respeto a la vida, ya que el hecho maravilloso de la procreación no es un DERECHO sino UN DON.

Fuente: Dra. Angélica J. Laurent Pavón