Introducción
La medicina existe para curar, aliviar y acompañar a las personas en momentos de enfermedad y vulnerabilidad. Sin embargo, no siempre produce únicamente beneficios. En ocasiones, los tratamientos, medicamentos o procedimientos médicos pueden generar efectos negativos no deseados. A este fenómeno se le conoce como iatrogenia.
Hablar de iatrogenia no significa atacar a la medicina ni responsabilizar automáticamente a los profesionales de la salud. Por el contrario, implica reconocer que toda intervención médica conlleva riesgos y que comprenderlos es fundamental para tomar mejores decisiones.
¿Qué es la latrogenia?
La iatrogenia se refiere a cualquier daño en la salud que ocurre como resultado de una intervención médica. No siempre implica un error; muchas veces ocurre aun cuando el profesional actúa correctamente.
Tipos de latrogenia
Puede ser farmacológica (efectos adversos de medicamentos), quirúrgica (complicaciones), diagnóstica (exceso de estudios), psicológica (mala comunicación) o estructural (fallas del sistema de salud).
Latrogenia y medicalización
La tendencia a medicalizar aspectos normales de la vida aumenta el riesgo de daños innecesarios. Más intervenciones no siempre significan mejor salud.
Dimensión ética
El principio de “no hacer daño” guía la práctica médica. La información clara y el consentimiento informado son claves.
Aspectos legales
No todo daño implica negligencia. Sin embargo, la medicina defensiva puede aumentar la iatrogenia.
Conclusiones
Reconocer la iatrogenia permite una medicina más humana, prudente y centrada en la persona.
Por: Dora García Fernández
*Artículo escrito con la ayuda de ChatGPT y la supervisión de la autora.




